jueves, 21 de julio de 2011

Prólogo del capítulo 12. "Cartas a Julieta"

Cada vez que me asomaba por la puerta había una carta encima del felpudo, algunas veces de color blanco, otras veces de color como marrón flojo, pero sobretodo de color rosa. La única pregunta que rondaba por mi cabeza era: "¿Quién me mandaba esas cartas?" Estaba firmado por: Anónimo, las cartas no eran de amor, sino de amistad y...¿culpabilidad? No sé...desde luego de Iván no eran, de mi madre tampoco y de Adam menos aún. Entonces me vino un nombre a la cabeza, ¿Rikki? No...ella ya se había olvidado completamente de mí desde que estaba con el imbécil de Chad. "Cómo cambia la gente..." pensé. Bueno...me quedaba un nombre más, pero...esa persona no me iba a hablar nunca más en la vida. Con una de las cartas me emocioné, era tan bonita...decía:


La amistad es una cajita de cristal. Pequeña, transparente, donde guardas allí dentro todos tus pensamientos, ideas, cariño y amor. Un cristal fino donde te reflejas. Material en el que están hechos tus sueños. Son porciones de tu corazón que intentas que no se rayen nunca. Un amigo es más que una persona. Algo que no es físico, algo que siempre llevas. Es eso que recoges por el camino y guardas e, cuidadosamente acomodado en su interior de terciopelo. Todo eso en lo que crees, en lo que confías, en lo que sientes. Eso que más allá del mundo encuentras. Eso que te abraza cuando piensas que no puedes más. Algo que lamentas no ver. Porque el amigo no se ve, no se toca, no se huele. Simplemente lo sientes. Y, aunque se encuentre sentado a tu lado, tú nunca lo ves como la materia física que es. Su esencia oculta entre los pliegues del terciopelo de tu cajita de cristal. A veces lo miras a los ojos. A veces sientes su presencia. Sin embargo, el amigo no es la persona que ves. Es la persona que sientes. Es aquello por lo que darías todo. Menos tu cajita de cristal.

Att: Anónimo.


Aunque no fuera la persona que quería que fuera que escribió esta carta tenía que hablar con él, porque le echaba de menos, solo que...tenía miedo de meter la pata (como siempre) y seguro que no quería hablar conmigo, pero...tenía que intentarlo, es mi mejor amigo, y lo seguirá siendo, al menos en mi corazón. Tenía que intentarlo, le había hecho mucho daño y él se había comportado tan bien conmigo...soy una idiota...está bien, esta tarde voy a ir a su casa y hablar con él, espera...no sabía dónde vivía...madre mía, pues iré a la playa a ver si está por allí, y si no lo llamaré, mi querido Peter Swan.

8 comentarios:

yous ortiz dijo...

anda muy interesante wii uuii ya quiero leer el cap. 11 sigue así eres super :3

Marta López dijo...

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH! QUIERO LEER EL CAP. 11 YA! :'(
Peteeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeer mi niñoooo a ver si aparece de una vez que lo tienes abandonado u.u
Sigue escribiendo guapetona ♥ (Soy Pao)

Jujee. dijo...

Me ha encantado tu blog ;) Te sigo esta realmente muy linda la historia =) Me sigues? mi blog es:
http://simplementeamor-juje.blogspot.com/ Un beso ;)

diaanA' dijo...

me encanta tu blooog !
te siigo :)
soy dayane pink punk en el tuenti :)
un beso !

Paula dijo...

Me encanta! Me encanta! Me encanta tu blog! Te sigo sin dudarlo un segundo!! ¿Puedes seguirme tu a mi?? Me haria mucha ilusion...
Besitosss!!
http://comopezenelaguajuntoati.blogspot.com/

Marta López dijo...

¡Muchas gracias cariño!Lee la entrada que he escrito porfa, ahora me paso por tu blog ;)
Besos.♥

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Besos.♥

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